Franquismo

¡Bienvenido, Mr. Marshall!

Introducción

«Los yanquis han venido,
olé salero, con mil regalos,
y a las niñas bonitas
van a obsequiar con aeroplanos,
con aeroplanos de chorro libre
que corta el aire,
y también rascacielos, bien conservaos
en frigidaire.»
 
«Americanos,
vienen a España
guapos y sanos,
viva el tronío
de ese gran pueblo
con poderío,
olé Virginia,
y Michigan,
y viva Texas, que no está mal,
os recibimos
americanos con alegría,
olé mi mare,
olé mi suegra y
olé mi tía.»
 
«El plan Marshall nos llega
del extranjero pa nuestro avío,
y con tantos parneses
va a echar buen pelo
Villar del Río.
Traerán divisas pá quien toree
mejor corría,
y medias y camisas
pá las mositas más presumías.»
 

C on esta canción, los habitantes de Villar del Río (Guadalix de la Sierra, Madrid), se proponían dar la bienvenida a los americanos con la esperanza de percibir la ayuda económica necesaria para resarcirse de la crisis de posguerra. No en vano, la película tuvo una gran acogida en el Festival de Cannes de 1953, donde recibió, entre otros, el premio del Sindicato Nacional del Espectáculo, el premio a la Mejor Película de Humor y una mención especial al guión de la FIPRESCI (Federación Internacional de Críticos Cinematográficos). Fueron muchos quienes elogiaron a Luis García Berlanga como coautor de tan significativo filme, del que algunos dijeron que era el «primer film español con categoría internacional.»

 

La exhibición de la película en Cannes estuvo, empero, rodeada de polémica. A este respecto, el actor Edward G. Robinson (miembro del Jurado de la Sección Oficial), disgustado porque una banderita de los Estados Unidos desaparecía por un sumidero durante una de las útlimas secuencias del filme, impidió que ¡Bienvenido, Mr. Marshall!, obtuviera la Palma de Oro. Curiosamente, Edward G. Robinson había sufrido la censura impuesta por la «Caza de Brujas», en época de McCarthy. Por si fuera poco, la delegación americana protestó en contra de unos falsos billetes de dólar, en los que aparecían las caras de José Isbert, Lolita Sevilla y Manolo Morán, y que se repartieron para promocionar la película. Por tal motivo, Berlanga fue llamado a declarar a la Préfécture. Además, el estreno de la película coincidió con la llegada a Madrid del embajador estadounidense, quien, a su paso por la avenida de la Gran Vía, creyó que los carteles que anunciaban la película hacían alusión a él. Casualmente, él se llamaba Marshall.

 

A todo lo que se ha dicho hasta ahora, hay que añadir, que ni los dictámenes del Jurado en Cannes, ni las protestas de la comitiva estadounidense, ni la indignación del embajador Marshall, oscurecieron el éxito internacional del filme.

 

¡Bienvenido, Mr. Marshall!, a cuyo realizador le habían pedido hiciera un filme folclórico para catapultar a la fama a la cantante Lolita Sevilla (Carmen Vargas, en la película), se transformó en una parodia de la vida rural española, al tiempo que criticaba de forma caricaturesca, la ausencia de la ayuda económica a España por parte de los Estados Unidos que, bajo la denominación de Plan Marshall, sirvió de revulsivo a muchos países de la Europa de la posguerra para recuperarse de la crisis a las que les había llevado la Segunda Guerra Mundial. La génesis de la película la cuenta el propio Berlanga:

La primera sinopsis que escribimos Bardem y yo, era un drama rural, al estilo del cine del Indio Fernández. Los productores nos dijeron que por qué no hacíamos algo más divertido. Entonces, la primera idea que tuvimos fue hacer una cosa sobre la Coca-Cola y el vino.

 

Posteriormente, siguiendo el planteamiento de La Kermesse Heroïque1)La Kermesse Heroïque es el nombre de una película francesa de la década de los treinta que Berlanga cita en este comentario, para referirse a las fiestas ciudadanas al aire libre, que reciben el nombre de kermesse en los Países Bajos, nos decidimos por la historia de un pueblo que soporta la invasión a base de halagar a los invasores, hasta ir evolucionando hasta lo que finalmente es la película…

 

Una vez que Juan Antonio (se refiere a Juan Antonio Bardem), y yo terminamos el guión, Miguel Mihura, con la aquiescencia nuestra, pule los diálogos y escribe las letras de las canciones; Mihura hizo un estupendo trabajo de dialoguista.

Argumento

1951: Amanece en Villar del Campo, perdón, en Villar del Río. La voz de Fernando Rey describe a todos y a cada uno de los personajes que desfilan tempranamente por la plaza Mayor del pueblo. De repente, como por arte de magia, todo queda desierto, y el silencio neutraliza el bullicio que reinaba hasta hace unos instantes. El narrador se dispone a anunciar el advenimiento de un acontecimiento que alterará, cuando menos temporalmente, la vida de los lugareños. El delegado del Gobierno se presenta en Villar del Río para advertir a su alcalde, Don Pablo (José Isbert), que pronto llegará al pueblo una comitiva del Plan Marshall, y se hace necesario agasajarles como se merecen. Don Pablo reacciona rápidamente, entra en contacto con el representante Manolo, que está de gira por la zona con la cantante folclórica Carmen Vargas, e insta a los notables del pueblo a organizar una flamante fiesta de bienvenida que será la envidia de la comarca.

 

Los habitantes de Villar del Río levantan un decorado de cartón-piedra y dan forma a un improvisado pueblo andaluz. Todos ellos se visten para la ocasión, y bajo la batuta del alcalde, el representante y la folclórica, ensayan la canción que, con la fanfarria necesaria endulzará tan insólito encuentro.

 

Además del ambiento festivo que se esfuerzan por crear, hay que satisfacer otros menesteres. A ese respecto, se confecciona una lista de peticiones que los vecinos del pueblo pueden hacer a los americanos. Durante la víspera del ansiado encuentro, todos sueñan en una vida mejor. La ayuda proveniente del Plan Marshall colmará todos sus deseos. Sin embargo, la ilusión pronto se transformará en decepción. El día amanece lentamente, los vecinos se disponen a dar la bienvenida a los americanos, para la que tan disciplinariamente se han estado preparando, pero la comitiva se aproxima al pueblo en coche, y pasa de largo. El día siguiente, todos los habitantes son obligados a abonar los gastos ocasionados por los favores recibidos. La miseria se recrudece, y la normalidad vuelve a adueñarse de sus vidas, aunque inevitablemente, un regusto a frustración les acompañará durante un tiempo.

Contexto histórico

¡Bienvenido, Mr. Marshall!, estrenada en el cine Callao de Madrid en abril de 1953, finalizó su rodaje el 18 de octubre del año anterior. Dos meses antes, había terminado oficialmente el European Recovery Program (popularmente conocido como Plan Marshall).

 

Cuando se realizó ¡Bienvenido, Mr. Marshall!, la situación era la siguiente: desde 1948, una lluvia de dólares había caído sobre Europa a través del…Plan Marshall.

 

España, a causa de la forma política del régimen, quedó excluida de esa ayuda, aunque un cambio de coyuntura internacional -el recrudecimiento de la «guerra fría»-, llevó a los americanos a aproximarse al general Franco, que vio cómo entre 1950 y 1953, volvían los embajadores, llegaban los primeros créditos y se firmaba el tratado de cooperación entre ambos países (dólares a cambio de bases).

 

En este contexto, que la propaganda política del régimen convirtió en una especie de espejismo americano, es donde cabe situarse el film.

 

A escala reducida, los sueños de Villar del Río y de sus habitantes son los sueños de un país en la miseria, que cree que gracias a esa nueva coyuntura política, también sus campos baldíos iban a florecer después de una lluvia de dólares.

 

El acierto del film, consiste en reducir esa síntesis general a un conjunto de imágenes contundentes: el atraso del pueblo, la perplejidad de las autoridades, las triquiñuelas con que seducen a los nuevos invasores, etc.

 

En este último aspecto, …para agradar a los americanos, el alcalde y los habitantes del pueblo construyen sobre sus casas y paisajes -más bien manchegos-, un pueblo de cartón-piedra andaluz, al tiempo que todos los vecinos se disfrazan de andaluces.

 

¿Cómo no interpretar, y aún hoy, todo eso como una alusión directa tanto al cambio de fachada del régimen -poco antes pro-nazi y entonces pro-americano- como la asunción por parte de ese régimen del andalucismo como cultura escaparate de cara a la exportación?2)FANÉS, F. (1986). ¡Bienvenido, Mr. Marshall! en 100 películas míticas. Barcelona: Biblioteca de La Vanguardia..

 

El Plan Marshall se popularizó con tal nombre en virtud de su…responsable, el general norteamericano George Catlett Marshall, secretario de Estado, y luego, de Defensa con el presidente Harry Truman. Se trataba de un plan de ayuda en cuatro años de Estados Unidos a la Europa depauperada tras la guerra. Los americanos tenían un espectacular superávit en su balanza de pagos, y temían que una Europa pobre nunca llegara a ser buena cliente suya, y además, que si Europa no levantaba económicamente la cabeza, pudiera ser víctima propiciatoria de la influencia comunista. En aquél momento, la ayuda a España no era conveniente, por cuanto había mantenido durante la segunda conflagración mundial una estrecha relación con el régimen nazi. Y aún acabada ésta, seguía sometida a los dictámenes de un dictador. Posteriormente, no obstante, el nacimiento de un mundo bipolar dominado por la URSS y por Estados Unidos hacía necesario establecer relaciones de alianza con países contrarios a los incipientes regímenes comunistas.

 

Por otra parte, el 4 de noviembre de 1950, la Asamblea de las Naciones Unidas aprueba una resolución por la cual, además de anular la recomendación de retirada de embajadores, se ofrece al gobierno español su ingreso en los organismos especializados de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El 30 de enero de 1953, España ingresa en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), agencia especializada de la ONU, encargada de la difusión de la cultura por todo el mundo y de la defensa de los derechos humanos.

 

El 27 de septiembre de ese mismo año, España y Estados Unidos rubrican el Tratado Hispano-Estadounidense que autoriza la construcción de las bases militares de Torrejón de Ardoz (Madrid), Sanjurjo-Valenzuela (Zaragoza), Morón (Sevilla) y Rota (Cádiz), así como el trazado del oleoducto de Cádiz a Zaragoza o la instalación de una extensa red de estaciones de radar, entre otras cosas, por lo que España se incorpora al radio de influencia militar estadounidense. A partir de entonces, las bases militares permitirán a los Estados Unidos ejercer un sólido control estratégico en la cuenca mediterránea.

 

El 15 de diciembre de 1955, España ingresa en la ONU. El 28 de mayo de 1956, en la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El 10 de enero de 1958, en la Organización Europea de Cooperación (OECE). Por fin, el 4 de julio, la autarquía llega a su fin, y España ingresa en el Fondo Monetario Internacional (FMI).

 

¡Bienvenido, Mr. Marshall! denuncia, pues, la exclusión de España de la órbita de países beneficiarios del Plan Marshall. Y si bien es cierto que el país experimentó un tímido desarrollo posteriormente, su situación económica se alejaba mucho de la de aquellos países que, merced a la ayuda recibida, prosperaron exponencialmente durante años.

 

El rodaje se realizó a modo de denuncia, y no desacertadamente, dado que el acercamiento de España a las emergentes potencias occidentales se produjo a destiempo, y la apertura de España respondía al miedo al aislamiento en que durante años se había confinado. Ahora bien, el precio que hubo que pagar fue excesivo, hasta el punto en que su recuperación ha sido tan lenta como irregular. Y más, si la comparamos con la de otros países europeos. ¡Bienvenido, Mr. Marshall! constituye la expresión de un deseo colectivo, y una obra maestra de denuncia que supo burlar la censura franquista y sobrepasar las fronteras.

Objetivos didácticos:

  • Conocer y analizar la Segunda Guerra Mundial.
  • Conocer las consecuencias de ésta, y analizar las soluciones a la crisis posterior.
  • Aproximación a la biofilmografía de Luis García Berlanga.

Procedimientos:

  • Uso de la película en calidad de documento considerado como testimonio no oficial de su época.
  • Análisis de los personajes en tanto que arquetipos de la sociedad española de entonces.
  • Estudio de la influencia social del entorno económico y político en España y en Europa.

Actitudes:

  • Valorar la tenacidad de una sociedad de posguerra.
  • Entender la ironía como un instrumento de crítica sagaz.
  • Observar un hecho desde diferentes puntos de vista.

Referencias:

  • CAPARRÓS, J.M. (2000). Estudios sobre el cine español del franquismo (1941-1964). Valladolid: Fancy Ediciones. Cap. III: «La Guerra Fría en el cine español: ¡Bienvenido, Mr. Marshall! (1952), y Calabruch (1956), de Luis García Berlanga.», pp. 62-67.
  • FANÉS, F. (1986). ¡Bienvenido, Mr. Marshall! en 100 películas míticas. Barcelona: Biblioteca de La Vanguardia.
  • LÓPEZ, J.L. (2000). Diccionario de películas españolas. Madrid: Ediciones J.C.
  • TORRES, A.M. (1999). Diccionario del cine español. Madrid: Espasa.
  • MONTERDE, J.E. et al. (2002). La representación cinematográfica de la Historia. Madrid: Akal.

References   [ + ]

1. La Kermesse Heroïque es el nombre de una película francesa de la década de los treinta que Berlanga cita en este comentario, para referirse a las fiestas ciudadanas al aire libre, que reciben el nombre de kermesse en los Países Bajos
2. FANÉS, F. (1986). ¡Bienvenido, Mr. Marshall! en 100 películas míticas. Barcelona: Biblioteca de La Vanguardia.