Sobre el autor

Sobre el autor

Tomás Valero Martínez es licenciado en Historia por la Universidad de Barcelona, autor de tres libros y de numerosos artículos. Ha impartido conferencias sobre cine y educación en varias Comunidades Autónomas. Es, además, el creador de CineHistoria.com, sitio especializado en las relaciones entre cine e historia, que ha sido citado en publicaciones como los diarios 'ABC' o 'El país', lo que ha propiciado, además, ser entrevistado en medios de comunicación como Mataró Ràdio, Radio Internacional, Radio Vitòria o la Xarxa de Televisions Locals de Catalunya.

12 años de esclavitud
12 años de esclavitud (Steve McQueen, 2013)

La película 12 años de esclavitud es una adaptación del libro autobiográfico de Solomon Northup1, nombre que recibe también el protagonista del filme, y que narra más de una década de torturas físicas y psicológicas, que hicieron a un hombre libre vivir la pesadilla que padecieron millones de esclavos en los estados sureños de América. Galardonada con el premio más valorado del cine, 12 años de esclavitud fue ganadora del Óscar a mejor película en el año 2013, y no fueron pocos los motivos que la hicieron justa vencedora.

Steve McQueen2 nos narra en uno de sus trabajos más valorados, las atrocidades por las que, sin ningún tipo de remordimiento, los dueños de grandes plantaciones de América, hacían pasar a los esclavos sometidos a su poder. Y el camino que llevó a su protagonista a convertirse en esclavo, víctima de un engaño, y, cómo, nuevamente, consigue alcanzar la libertad.

Me apoyaré en algunas escenas de la película, como soporte principal para analizar aspectos particulares de la esclavitud en los estados del sur de América del Norte. Así, haré especial mención de las escenas en las que, aunque de manera superficial, se aborda la cuestión de la religión y su utilización para justificar y legitimar la esclavitud.

Edwin Epps3 será el segundo amo de Platt. Hombre cruel y desalmado, que creía que el derecho de abusar del esclavo estaba autorizado por la Biblia. Mencionaré, ahora, dos escenas que así lo revelan. Con la llegada de un grupo de esclavos a las plantaciones de Epps (entre los que se encuentran Platt), éste les advierte de las consecuencias que tendría la desobediencia de sus esclavos si no ejercían sus tareas conforme a los deseos de su amo. Los latigazos contados por centenas serían el fruto de ese desacato, así como otras muchas prácticas violentas y despiadadas, que deshumanizarían los cuerpos de los esclavos. Tras las advertencias de Edwin Epps, concluye su discurso justificando que estas atrocidades están definidas y justificadas por la Biblia, de la cual él es seguidor. Una segunda ocasión en la que Epps deja clara su postura sobre la legitimitad divina de la esclavitud, es la que protagoniza junto al esclavo Platt, y en la que se ve al amo azotar repetidamente a una esclava. El diálogo que mantienen amo y esclavo, es el siguiente:

—Maldito sea, tarde o temprano, en algún momento del curso de la justicia, responderá por este pecado.

—¿Pecado? Esto no es pecado, puedo hacer lo que me plazca con mi propiedad.

Utilizaré estas dos escenas como soporte para dar una explicación del motivo por el que Edwin Epps y muchos tantos partidarios de la esclavitud, usaban la Biblia como exculpación de las barbaries que cometían.

Bien es cierto que la Biblia contiene multitud de referencias a la esclavitud, pero la pregunta es: ¿Están descontextualizadas estas referencias debido a la supremacía de los hombres sin alma, quienes, preparados para centralizar todo el poder, acaban con la dignidad de los más indefensos? O, antagónicamente, ¿Son interpretadas estas mismas referencias a favor de la prohibición de la esclavitud por sus abolicionistas?

Lo que no podemos dejar de afirmar, es que la Biblia no la condena, sino que permite su práctica regulada, tal y como se señala en el Antiguo Testamento:

 Si un ladrón es sorprendido en el momento del robo, y se le hiere y muere, su muerte no se considerará asesinato. Pero si ya es de día, su muerte sí se considerará asesinato… El que robe tendrá que pagar el precio de lo que haya robado, y si no tiene dinero, él mismo será vendido para pagar lo robado.

Éxodo (Cap. 22, versículos 2-3).

Bien es verdad que el Nuevo Testamento no aporta demasiadas esperanzas para el futuro de los esclavos, pero sí impone ciertos límites en el trato hacia ellos, aunque sin condenar su práctica:

Esclavos, obedeced a quienes aquí en la tierra son vuestros amos. Hacedlo con respeto, temor y sinceridad, como si estuvierais sirviendo a Cristo. Servidles, no sólo cuando os están mirando, para quedar bien con ellos, sino como siervos de Cristo, haciendo de todo corazón la voluntad de Dios. Cumplid con vuestro trabajo de buena gana, como un servicio al Señor, y, no, a los hombres. Pues ya sabéis que cada uno, sea esclavo o libre, recibirá del Señor según lo que haya hecho de bueno. Y vosotros, amos, portaos del mismo modo con vuestros esclavos, sin amenazas. Recordad que, tanto vosotros como ellos, estáis sujetos al Señor que está en el cielo, y que él no hace diferencia entre una persona y otra.

Efesios 6,5.

En este breve pasaje de la Biblia, se ve claramente cómo los amos traducen a la realidad sólo ciertas partes de las Sagradas Escrituras cristianas, buscando su propio beneficio, tal y como hace el coprotagonista Epps. El amo Edwin aplica el permiso divino de poseer esclavos, pero en ningún caso, distinguimos ese trato clemente y benévolo que demanda el Nuevo Testamento, sino todo lo contrario. Pues, bien, este proceso tan vil como los hombres que hacían uso de él, fue llevado a cabo durante periodos de tiempo tan largos, que se terminó empleando un nuevo verbo inglés a nuestra lengua para definir la infamia a la que fueron sometidos los esclavos del sur de Estados Unidos. Se hablaba de barbadear4 a los esclavos que trabajaban en los cultivos de los amos.

Para saber más:

Fuente: TORROBA, Cristina. (2018). “La esclavitud bíblica”. CineHistoria. ISSN: 2385-4197

  1. Solomon Northup, un afroamericano libre que en 1841 fue raptado y vendido como esclavo en el sur de los Estados Unidos, un calvario del que hizo recuento posteriormente en un libro.
  2. Steven Rodney McQueen, más conocido como Steve McQueen, es un cineasta, fotógrafo y escultor británico, conocido principalmente por sus películas. Ha obtenido los premios Turner, BAFTA y el FIPRESCI en el Festival de Venecia 2011. También ha ganado los premios Globos de Oro y Bafta por su película 12 años de esclavitud, con la que consiguió el Óscar a mejor película <http://es.wikipedia.org/wiki/Steve_McQueen_(director)>.
  3. Edwin Epps es un personaje ficticio de la película 12 años de esclavitud. Será amo de Platt (nombre que recibió Solomon Northup al ser esclavizado). Sin duda, el personaje más cruel, amenazador e incluso repugnante de la película, y dueño de una plantación de algodón en la que trabaja Platt. Epps cree ciegamente que el derecho de abusar de los esclavos está autorizado por la Biblia.
  4. WILLIAMS, Eric. (2011). Capitalismo y esclavitud. Madrid: Traficantes de Sueños, pág. 41.

  • Project Name La esclavitud bíblica
  • Date 3 agosto, 2018
  • Category Ensayos