Revolución Industrial

Historia Contemporánea (y Cine) – III

by Tomás in Ensayos

La Revolución Industrial

La Revolución Industrial, que se desencadenara en Inglaterra para extenderse, posteriormente, al resto de Europa y a países como Estados Unidos o Japón, tiene como detonantes el exponencial progreso técnico -espoleado por las teorías científicas que se formularon durante la Ilustración-, además del efecto económico que concitará la práctica del liberalismo político. ((Doctrina política que defiende las libertades y la iniciativa individual, y limita la intervención del Estado y de los poderes públicos en la vida social, económica y cultural.)) Asimismo, parte del capital amasado por mercaderes y terratenientes se destinará a la construcción de fábricas ((A partir de entonces, el viejo taller artesanal y el sistema de producción dispersa conocido como putting-out system quedan relegados a un segundo plano, puesto que los diferentes procesos productivos convergirán en la fábrica.)), cuyo incremento atraerá masivamente a la población rural, fenómeno que acarrea, a su vez, un movimiento migratorio del campo a la ciudad y de unos países hacia otros ((Es, en este contexto -en el que el aumento exponencial de la población se percibe como una amenaza-,  cuando se divulgan las primeras tesis sobre sus efectos. En este sentido, Thomas Malthus advertía en su obra Ensayo sobre el principio de la población (1798) que el crecimiento ilimitado de la humanidad podría poner en peligro su propia supervivencia, al agotar los recursos naturales disponibles.)). En las ciudades prolifera la mano de obra barata: el proletariado, una nueva clase social que ofrece su trabajo a cambio de un salario. La actividad económica es frenética, la inversión crece ilimitadamente, y las economías más industrializadas se preparan, en consecuencia, para la conquista del mundo. El motor del cambio se atribuye al vapor, fuente de energía que reemplazará el taller por la fábrica, la yunta por la segadora, o el caballo percherón por la locomotora ((Todas esas transformaciones no se produjeron por autogénesis, sino por efecto de un giro político decisivo. En el campo, la apertura del mercado mediante el reparto de las tierras comunales (enclosures) estimuló la explotación capitalista del cultivo, lo que redundó en beneficio de los grandes propietarios, y en perjuicio de los pequeños. De entre estos últimos, tras ser desposeídos de las tierras que habían habitado y trabajado como usufructuarios, unos adquirieron pequeñas propiedades, mientras que otros emigraron a la ciudad en busca de trabajo.)). Así fue cómo la artesanía dio paso a la industria ((No todos los sectores industriales se desarrollaron al mismo compás. El primero en hacerlo fue el sector textil, como consecuencia de la prohibición de importar tejido de algodón de la India. Tanto el incremento de la producción algodonera, como las restantes transformaciones agrícolas, suponen una presión sobre el resto de sectores productivos como también sobre los transportes. A la revolución agrícola le seguirá la siderúrgica, que contribuye a la extracción de hierro y carbón para la fabricación y expansión del ferrocarril, y la introducción de mejoras técnicas en la navegación.  Evolucionan, pues, el transporte terrestre y el marítimo, mejoran las comunicaciones y, consiguientemente, se expanden los mercados.)): James Watt introdujo el engranaje en la maquinaria fabril y George Stephenson inventó la locomotora a vapor. El ferrocarril y el barco de vapor, medios de transporte más evolucionados, acortarán distancias y darán pábulo a la prospección de nuevos yacimientos económicos, cuya explotación subsiguiente incrementará la inversión de capital. Fruto de ese vertiginoso proceso de transformación económica, nace el capitalismo. El nuevo modelo económico se caracteriza por la producción industrial en cadena -cuyo clímax será el Taylorismo ((Método de organización del trabajo que persigue el aumento de la productividad mediante la máxima división de funciones, la especialización del trabajador y el control estricto del tiempo necesario para cada tarea.))- y la concentración de capitales en pocas manos -distribuidos entre trusts ((Grupo de empresas unidas para monopolizar el mercado y controlar los precios en su propio beneficio)) y cárteles ((Convenio entre varias empresas similares para evitar la mutua competencia y regular la producción, venta y precios en determinado campo industrial)) y amparados por Sociedades AnónimasBancos-.

Un nuevo orden

De toda esa vorágine de cambios, surgió un nuevo orden mundial al que la sociedad hubo de adaptarse rápidamente. Burgueses y proletarios alterarían la tradicional división de clases, que dejaba de estar al servicio de una encorsetada jerarquía basada en la casta ((La desigualdad de derechos la determinaba la pertenencia a uno de los tres estamentos en que la sociedad estaba dividida: la nobleza, el clero y el pueblo, que en Francia se denominaba “Tercer Estado“. El alto clero se reclutaba entre la nobleza, y sus miembros disfrutaban de los privilegios inherentes a estos últimos. El resto de la población (casi la totalidad) estaba formada por burgueses, artesanos, comerciantes y campesinos. Los sectores más acomodados pugnaban por la igualdad de derechos, lo que contravenía los intereses de la nobleza, que se resistía a perder sus seculares privilegios.)). Sin embargo, lejos de disminuir, el abismo entre ricos y pobres aumentó exponencialmente, y, en el mejor de los casos, se mantuvo igual. El maquinismo, cuya máxima expresión -como ya hemos señalado anteriormente- será el Taylorismo, provocará la aparición de nuevas e irreconocibles reacciones conductuales como la alienación, trastorno mental que el cine ha sabido recrear con sumo acierto ((Las reiterativas convulsiones que se adueñan de Charlot denotan que el operario fabril es un eslabón más de la cadena de producción, y, como tal, corre el peligro de ser devorado por la máquina, peligro al que él mismo sucumbirá.)). Tal es el caso de Tiempos Modernos (Charles Chaplin, 1936), filme que, por otra parte, denunciaba, no sólo las infrahumanas condiciones a las que estaban condenados los extenuados trabajadores de las fábricas, sino también, las tácticas de represión de las que harán uso los Estados más poderosos para sofocar cualquier revuelta social que pudiera poner en peligro los intereses de lobbies de reciente aparición. ((Grupo de personas influyentes, organizado para presionar en favor de determinados intereses.)) A fin de evitar tal amenaza, la expurgación ideológica será en adelante una práctica constante. Así, el librepensamiento se tomará por subversión, que, por su propia naturaleza, podrá ser constitutiva de delito, lo que traerá consigo condena y represión. En el filme de Chaplin, se identifica, intencionadamente, comunismo con sedición, pues la reivindicación colectiva de derechos sociales y civiles así se suele interpretar ((Escenas como la de Chaplin como cabecilla abanderando una protesta laboral, y su posterior acusación de comunista así lo confirman.)). En otro orden de cosas, no es menos cierto que la posterior aparición de la clase media será la prueba fehaciente de que es posible el ascenso social. Poco a poco, pues, la Edad Moderna toca a su fin. Nace, en su lugar, una nueva era ((La agonía del Antiguo Régimen asalta el poder cuando una minoría de intelectuales decide revelar al mundo una gran estafa: nadie es propiedad de nadie, pues todos son dueños de sí mismos. El miedo que causa la verdad, se expresa mediante estados de opinión envenenados, como el que recoge la actriz Glen Close cuando sentencia en Las amistades peligrosas (Stephen Frears, 1988), que la mayoría de los intelectuales son estúpidos. Así y todo, el proceso de cambio que empieza a operarse en la sociedad parece imparable. Las veleidades cortesanas, -impregnadas, en muchas ocasiones, de una sensualidad de “sádica” inspiración- o el irredento regalismo, que se resuelve con la definitiva separación entre Iglesia y Estado tras el estallido de la Revolución Francesa (con la aprobación de la Constitución Civil del Clero), son certeramente recreados en el filme. Asimismo, el arte y la cultura como coartadas del “voyeurismo” retratan la decadencia de una sociedad que se regodea en el fariseísmo religioso, o se engríe en la contemplación de representaciones teatrales, operísticas o literarias, en un gesto que demuestra que el entretenimiento está al servicio de la aristocracia, el único sustrato social con potestad para controlar el pensamiento)).

Cronología

  • 1709 Darby utiliza carbón de coque para fundir hierro en alto horno.
  • 1735 Kay inventa la lanzadera volante.
  • 1767 Hargreaves inventa la hiladora de algodón Spinning-Jenny.
  • 1769 Watt patenta su máquina de vapor.
  • 1776 Adam Smith publica Naturaleza y causa de la riqueza de las naciones.
  • 1779 Crompton inventa la hiladora intermitente Mule-Jenny.
  • 1784 Cort inventa el pudelado, que logra un hierro más resistente.
  • 1785 Cartwright aplica la máquina de vapor al telar.
  • 1800 Volta inventa la pila eléctrica.
  • 1815 Stephenson construye la primera locomotora de vapor.
  • 1825 Primer tren minero con máquina de vapor entre Stockton y Darlington.
  • 1830 Se inaugura la primera línea férrea de pasajeros entre Manchester y Liverpool.
  • 1834 Morse inventa el telégrafo. McCormick patenta la segadora mecánica.