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De cómo la prensa provocó una guerra

En 1973, Orson Welles daba a luz Fake, una reflexión cinematográfica que ponía en entredicho la veracidad de la no-ficción a través de lo que se ha dado en llamar “mockumentary” o falso documental. El cineasta que otrora provocó el pánico entre las masas cuando alertó a la población de una virtual invasión alienígena, dio a conocer un género que ha estado muchas veces al servicio del poder.  La “prensa amarilla” o sensacionalista, cuyos precursores fueron Hearst y Pulitzer demostraron que la mentira adopta la apariencia de noticia cuando se repite hasta la saciedad o, simplemente, cuando se le dota del efectismo necesario. Fake es una denuncia del medio, mientras que Ciudadano Kane lo es del objeto representado, en este último caso, del sensacionalismo bajo el que se ampara la “prensa amarilla” para inclinar torticeramente los acontecimientos a su favor.

Hoy publicamos un artículo sobre la guerra hispano-estadounidense de 1898, un episodio bélico que no sólo dio mucho que hablar, sino que, por si fuera poco, resultó muy rentable a arribistas como Hearst, que muy bien retrata Welles como si de un mockumentary a la antigua usanza se tratase. Esta es la historia de cómo la prensa provocó una guerra.

Comments

  • 2009
    Profesor Francisco

    Hola Tomás. Yo también creo que hay que destacar la importancia de los medios de comunicación en el devenir histórico de los últimos dos siglos. Es un arma fundamental para crear “el ambiente social propicio” necesario para preparar a los ciudadanos y poder hacer algo que a priori rechazaría. Sin esa campaña mediática, la población americana no hubiera visto con buenos ojos la guerra contra España, un conflicto deseado desde ciertas esferas de poder norteamericanas. El problema (y la polémica) viene cuando la prensa amarilla y la no amarilla, la “seria” participan de la misma campaña de manipulación. Pongo dos ejemplos históricos: el éxito de la manipulación mediática en Alemania en septiembre del 39, consiguió hacer creer a los alemanes que, en realidad, Polonia les había atacado primero, y su ejército se había limitado a defenderse. Otro ejemplo, más próximo y más polémico: los periódicos conservadores durante la 2ª república española consiguieron convencer a parte de la población que España se abocaba al comunismo estalinista y que no quedaba otra salida que la lucha armada. En todos estos casos (guerra del 98, guerra mundial, guerra civil) el objetivo es el mismo, preparar a la población para una guerra que resultará muy lucrativa para algunos.

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    • 2009

      Con la perspectiva histórica que hemos adquirido o está a nuestro alcance poder adquirir, deberíamos saber prever el advenimiento de un nuevo conflicto bélico encabezado por las actuales potencias armamentísticas mundiales, como es el caso de Estados Unidos que, como muy bien sabemos, ha empleado esa misma táctica desde sus orígenes siempre que la crisis económica ha puesto en riesgo el emporio militar sobre el que se sustenta más del 18% de su PIB.

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